Arquitectura de interiores

Arquitectura de interiores

Una vivienda de gran ínteres arquitectónico, de lineas que se proyectan vertical y horizontal ente creando un atractivo volumen integrado en el espacio donde se ubica. interiores amplios, luminosos, que juegan con las formas geometricas en techos y paredes produciendo sombras
arrojadas, profundidades y desniveles.

Decoracion de habitaciones

Decoracion de habitaciones

La sencilla distribución de la vivienda es irregular, en función del uso de cada una de las estancias. Salón y comedor se distribuyen alrededor de un patio interior que no rompe la panorámica ni la perspectiva de la vista natural exterior. Ambos se integran en un mismo espacio, comunicándose con el acceso a la cocina y al recibidor, y con un cómodo ascenso a la zona del dormitorio principal. En el mismo nivel que las estancias de uso común continúa una original y amplia terraza volada que amplía estéticamente las dimensiones del salón. Podríamos concebir esta vivienda como un gran apartamento en el que la amplitud es la tónica dominante si bien cada rincón conserva su independencia.

Interiores

Interiores

Lograr un estilo muy sensual, que al mismo tiempo resulta confortable y familiar.
El interior, marcado por cálidos materiales como el hierro, la madera, las fibras vegetales y los textiles, nos depara un atractivo contraste de estilos, texturas y colores. A medio camino entre lo
clásico y lo actual, tienen también cabida elementos de estilo art déco, barroco y neoclásico. Una fusión de detalles que en conjunto desprende un halo natural y evocador.

Decoracion interiores

Decoracion interiores

Al lado de la idealización del trabajo que se aprecia en obras como “Interior de fábrica de tabacos de Sevilla”, de Gonzalo Bilbao, donde la luz de los elevados óculos se filtra hasta las manos de las atareadas cigarreras sevillanas, decoracion interiores, en otros casos se advierte una incipiente crítica social, aunque siempre hay que tener en cuenta que se realizan en un contexto en el que predominaba la “filosofía de los acomodados”, que preconizaba trabajo y religión como únicas metas para la clase obrera, basándose en una especie. Frente al significado mitológico, la escena representa un momento del esfuerzo cotidiano de dos trabajadores de los altos hornos bilbaínos, en cuyos cuerpos brilla el sudor y el reflejo del fuego.