Gutierrez Solana

Gutierrez Solana

El Museo Reina Sofía expone temporalmente doce óleos representativos de la obra de Gutiérrez Solana (1886-1945), procedentes de la Colección Banco de Santander. Se acerca de esta forma el universo solanesco a los ciudadanos que osen aden-“rarse en su atmósfera incon-fundiblemente hostil, fría, re-pugnante, poblada de imáge-nes infernales, asfixiantes, de visiones  apocalípticas, de an-gustia, dolor, desazón y, en definitiva, de muerte.  En la apocalíptica “Elfin del mundo”, obra maestra de Solana, se refleja la consumación de los siglos, la consumación del mundo: el ejército de las tinieblas obedece las implacables órdenes de exterminio de la Muerte, y las gentes, desahuciadas, se resisten inútilmente o se entregan con resignación.

Eugene Boudin

Eugene Boudin

Como celebración del centenario de la muerte de Eugéne Boudin (1824-1898), la galería parisiense Schmit expone más de 60 obras, óleos, pasteles y acuarelas, representativas de todas sus etapas pictóricas. Este magnífico homenaje permite acercarse a un creador a menudo considerado, desgraciadamente, sólo como un mero eslabón en la evolución de la Historia del Arte, entre Corot y Monet.
Efectivamente, Boudin es el gran precursor del impresionismo. El es quien inicia a Monet en la pintura al aire libre (au plein-air), que no abandonará jamás.

Pintura del mar

En la muestra destacan dos sobre esta tragedia contemporánea, una de Ángel Larroque y la otra de Aurelio Arteta.
El mar proporciona otro extenso territorio sobre el que manifestar el triunfo de la modernidad: los buques de vapor avanzan poderosos sobre el oleaje, el submarino Peral es puesto a prueba… Pero el húmedo interior de una escabechería, donde las mujeres realizan su duro trabajo cobrando la mitad que los hombres; o las sardineras que, descalzas, caminan kilómetros y kilómetros del litoral vendiendo su mercancía, muestran la cara oscura de la industria del mar.
En la exposición se exhiben los dos primeros óleos españoles en los que aparece el ferrocarril. Reluciente símbolo del progreso industrial, surca el terreno, modificando el paisaje tradicional.

Decoracion interiores

Decoracion interiores

Al lado de la idealización del trabajo que se aprecia en obras como “Interior de fábrica de tabacos de Sevilla”, de Gonzalo Bilbao, donde la luz de los elevados óculos se filtra hasta las manos de las atareadas cigarreras sevillanas, decoracion interiores, en otros casos se advierte una incipiente crítica social, aunque siempre hay que tener en cuenta que se realizan en un contexto en el que predominaba la “filosofía de los acomodados”, que preconizaba trabajo y religión como únicas metas para la clase obrera, basándose en una especie. Frente al significado mitológico, la escena representa un momento del esfuerzo cotidiano de dos trabajadores de los altos hornos bilbaínos, en cuyos cuerpos brilla el sudor y el reflejo del fuego.

Pinturas paisajes

Pinturas paisajes

En la Fundación Arte y Tecnología se rueden contemplar desde pinturas que conservan resabios del más rancio costumbrismo influidas por las nuevas corrientes europeas, ensalzan la modernidad frente a lo histórico como antiguo. En las primeras obras, las chimeneas humeantes de las fábricas se abren paso en el paisaje urbano, compitiendo con los campanarios en su conquista del cielo. Los interiores de las bodegas, altos y oscuros, con las luces tamizadas iluminando los toneles, reproducen la atmósfera irreal de las catedrales. Preside los cuadros una belleza diferente para una gente diferente: los nuevos “mecenas” de las artes son ahora los dueños de las factorías, los capitalistas del ferrocarril, las clases industriales.

Cuadros pintura

Cuadros pintura

Los frutos de la revolución industrial penetraron a lo largo del siglo XIX en España y por consigiente repercutieron en las decoraciones de habitaciones, produciendo cambios importantes en la forma de vida de los ciudadanos, en el campo laboral, en la economía, en el paisaje. La exposición “Pintura española en la era industrial 1800-1900” reúne más de 40 obras que reflejan diferentes visiones de esa transformación social. Pérez Villaamil, Eugenio Lucas, Fortuny Marsal, Angel Larroque, Rego-yos, Aurelio Arteta, Tellaeche, Cecilio Pía, Zuloaga, Sorolla y Vázquez Díaz son algunos de los más conocidos pintores que acogieron en sus lienzos las nuevas imágenes del progreso industrial.