En una zona privilegiada de Barcelona, bañada por la luz mediterránea, se encuentra este ático decorado por su propietaria. En su interior se reúnen piezas de anticuario ¡unto con diseños realizados especialmente para la casa, que marcan una decoración sobria y elegante. El espacio se dividió en dos grandes zonas: por un lado, el salón comedor, el estar y la terraza y, por otro, el dormitorio con el cuarto de baño. Las dos alas se comunican por medio de un pasillo, en donde se encuentran la cocina y un aseo. Los ambientes diáfanos sin excesivo mobiliario se intensifican gracias al colorido de las paredes en un suave tono crema y al parqué, proveniente del desguace de un palacete de Madrid, que se combina con piezas de marquetería con inscripciones al fuego que ayudan a delimitar los diferentes espacios.
Diferentes vistas de la terraza de esta vivienda situada en la zona residencial de Abantos, en San Lorenzo de El Escorial. El color siena de los muros y el techo destaca frente ai verde inglés de las vigas, las contraventanas, la celosía y ia barandilla. Para el pavimento se eligió un material conocido como hormigón de tipo arquitectónico, moldeado y coloreado en gris antracita. Al tratarse de una casa ubicada en un área que soporta temperaturas muy extremas, tanto en invierno como en verano, las ventanas y las puertas, realizadas en plástico PVC de color blanco formando cuarterones, se equiparon con doble acristalamiento Climalit. Este espacio, que cuenta con unas espléndidas vistas, se dividió en dos ambientes: el dedicado a comedor y el de estar. Ambos se amueblaron con piezas realizadas en hierro forjado por un herrero local, según diseños de la decoradora Pilar Moreno de Alborán.
La terraza está provista de separaciones correderas , estas separaciones tienen la ventaja de que pueden desplazarse y de este modo la terraza se integra o no al salón principal.
Uno de los aciertos fue abrir más las ventanas del salón, del dormitorio y del comedor, e integrar la terraza.
Con esta ingeniosa idea y los metros de la terraza, se ganó mucho espacio. El suelo de la vivienda se renovó completamente revistiéndolo con una tarima clara de lamas, .con la que se unificaron los ambientes. El interiorista Jesús Cadarso prefirió decorar con pocos objetos, para crear una sensación de limpieza y modernidad y permitir, al mismo tiempo, que el protagonismo lo tuviese el espacio. Escogió para las paredes un tono marfil luminoso, que contrasta con el negro del hierro y el color del sofá. Algunas piezas art- decó originales personalizan el ambiente, como las sillas Le Corbusier de tubo con asientos de vidrio, o las mesillas de noche compradas en un rastrillo. Son objetos especiales, que se combinan muy bien con los muebles de hierro diseñados por el interiorista, como la mesa de centro o la consola de la entrada, y dotan de carácter a una atmósfera que ha descubierto la luz.
El perímetro de toda la construcción está recorrido por terrazas que cobijan el interior de la vivienda del fuerte sol que permanece implacable durante largas horas. Desde este corredor terraza se divisan las diferentes alturas del pavimento que se realizaron para mantener la pendiente del terreno dada por el acantilado.






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