Voluntad integradora

El proyecto Casa Barcelona tiene una clara voluntad integradora. Por este motivo, quiere ser una experiencia en la que estén representados todos los componentes culturales del diseño español: profesionales, productores, etcétera. Se trata de un reto muy especial concebido para la Barcelona olímpica, cuyo objetivo primordial es acercar el diseño al consumidor de todo el mundo desde una perspectiva de uso cotidiano.

La referencia inicial que sirvió para poner en marcha el proyecto fue la famosa Silla Barcelona, diseñada por el arquitecto Mies van der Rohe para el Pabellón Alemán de la Exposición Universal de 1929. Un diseño de indiscutible calidad estética, símbolo de modernidad y audacia constructiva, que ha llegado hasta el presente con toda la vigencia formal, cultural y comercial.

Fachada de casa antigua

Fachada de casa antigua

Con nueva imagen.
Para poner al día esta antigua vivienda unifamiliar de principios de siglo, ha sido necesario realizar una serie de concienzudas remodelaciones, a partir de las cuales la casa renació con un aspecto mucho más actual.

Fachadas de piedra natural

Fachadas de piedra natural

Color y tradición.
Esta vivienda se ha ubicado en las antiguas caballerizas de una casa solariega. Al rehabilitarla, se han respetado los materiales originales y se ha mantenido su estructura exterior.
LA FACHADA.
En sus viejos muros se ha conservado la piedra original. Una enredadera de hiedra aporta la frescura y el encanto de la naturaleza.

Fachadas de casas

Fachadas de casas

Las fachadas presentan un enlucido con acabado de estilo veneciano en un acertado color albaricoque que contrasta gratamente con todos los elementos de piedra, pisos, bancadas de portales y ventanas.

Toda la propiedad está implantada en un solar de unos 2.200 m2 de pronunciada pendiente, lo que obligó a los arquitectos a diseñar enormes muros de contención para escalonar el terreno. Con ello se consigue un menor volumen de excavación de tierras y dotar al jardín de diferentes alturas a modo de miradores que nos recuerdan al sistema de terrazas utilizado en la agricultura, para aprovechar las laderas de las montañas así como para evitar deslizamientos.