Un ficus benjamín limita esta última zona. La conexión, la coherencia armónica de las partes, se logra con el sofá, los pufs y la chaise-longue, y con la unificación de colores: azules y rojos en tapicerías de Gastón y Daniela. La mesa del salón, de mármol travertino y cristal, es de Reforma, al igual que los tibores chinos sobre la mesa. La mesa del comedor, con sobre de cristal ovalado y un pie de mármol en forma de cruz, es también de Reforma, y las sillas victorianas de caoba, de El Desván Loco.
El comedor, decorado con una sillería de estilo holandés y una mesa rectangular vestida con telas inglesas. La vajilla de Vista Alegre se acompaña de unas copas holandesas del XVIII y una pareja de candelabros de plata antiguos. Al lado de un aplique Luis XV de bronce, un bodegón de Blanca Escriba de Romaní.
En el comedor independizado por el volumen generado por el cuerpo central, destacan las sillas Frank Lloyd Wright rodeando la mesa hecha a la medida, el mueblecito bar del rincón es de Tresserra y la lámpara del techo es de Andree Putmann. La cocina diseñada con un cocepto funcional y muy decorativo está equipada con muebles de XEY. El suelo es de mármol Tena-dar, la pared es de gresite y el granito de las encimeras es de Mondaris.
Lá mayor parte de las paredes y paramentos, fueron revestidos con aglomerado lacado en tono marfil, con un acabado satinado que, combinando con el color blanco de las molduras de los techos, captase mejor la entrada de luz exterior y reflejase con más intensidad la iluminación artificial. Estos tratamientos se observan especialmente en la zona de recibidor, pasillo y comedor.
Según la distribución realizada polla remodelación, el piso está dividido en dos grandes ambientes por un largo y ancho pasillo a partir del hall de entrada. A la derecha, se ubica una zona más reservada, compuesta por un salón biblioteca, que se emplea como estudio de trabajo, cerca se localiza el dormitorio principal con su cuarto de baño incorporado.
DESDE LA ENTRADA.
A la izquierda se aprecia la mesa del comedor, de hierro y madera, con las sillas a juego, diseñadas por Jesús Cadar-so, y al fondo, la zona de salón, en la que se ha ganado abundante luz natural. Se acentúa la estética años ’60 con la alfombra pintada con dibujos de piel de cebra. Todo el suelo del piso es tarima dejunker.
LA ZONA DE JUEGO. Este rincón, perpendicular al salón, se compone de la mesa Or-feo, en madera de cerezo y marquetería. Es de la firma Zanotta y procede de Kefren. Las butacas, también elaboradas en madera de cerezo, son el modelo Atlanta de Inchausti Mobiliario. Su tapicería de loneta procede de El Muestrario. La alfombra, de Nani Marquina, se vende en Kefren.
Los Provinciales. El encanto del pasado “á la frangaise”.
CEREZO, NOGAL Y ALISO MACIZOS PATINADOS A LA ANTIGUA, SABER HACER DE ANTAÑO PARA LOS DETALLES Y LOS ACABADOS : JAMÁS LA TRADICIÓN FUE TAN ACTUAL.
COMEDOR WEEKEND DE CEREZO MOZO. ACABADO ANTICUARIO. MESA CON 3 CAJONES A UN LADO IALARGO EN OPCIÓN. SILLA ASIENTO TAPIZADO TELA “LES CHAMPIGNONS”.









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